Bookeando

con MªÁngeles

La memoria de la lavanda - Reyes Monforte

22/5/18

megustaleer - La memoria de la lavanda - Reyes Monforte«Morí un 3 de mayo. Ese día dejé de respirar, de sentir, de oír, de pensar, de reír. Lo mejor que te puede pasar en la vida es amar y ser amado. Y perder esa sensación es mucho más doloroso que no tenerla nunca.» 

Dos meses después de la muerte de Jonas, Lena, fotógrafa profesional, reúne el valor necesario para cumplir la última voluntad de su marido: esparcir sus cenizas en los campos de lavanda del corazón de la Alcarria. Allí se reúne con el grupo de amigos de Jonas, entre ellos Daniel, su primo hermano, un sacerdote con el que comparte los sentimientos de amor y pérdida, y que guarda para sí muchos silencios. 

Sin embargo, igual que se heredan los afectos, se heredan también los odios. Lena deberá lidiar con la presencia amenazante de su cuñado Marco, un hombre envidioso y mezquino que no está dispuesto a respetar su duelo. Coincidiendo con el Festival de la Lavanda, recordará su historia de amor con Jonas y todo lo que se llevó consigo, reforzará lazos de amistad y desvelará secretos familiares escondidos durante demasiado tiempo.

MIS IMPRESIONES


Larga es la trayectoria literaria de Reyes Monforte, y con cada nueva novela esta autora vuelve a demostrar su valía y su valentía; no solo por los temas que toca, en ocasiones delicados, como es el caso del islamismo, sino porque lejos de acomodarse en un género en el que se desenvuelve a la perfección, se anima con nuevos retos. En esta ocasión, La memoria de lavanda nos adentra en una historia mucho más intimista y reflexiva, que ha satisfecho igualmente mis expectativas. Os cuento mis impresiones. 

Lena es fotógrafa retratista. La conocemos un catorce de julio parada ante un semáforo en rojo. Así está su vida desde el pasado tres de mayo. Han pasado dos meses, una semana y cuatro días desde que falleció Jonas, su marido, como consecuencia de un cáncer de pulmón. Ese contador que representa la vida después de aquel fatídico día no se detiene y, aunque todo sigue girando a su alrededor, ella está tan rota por dentro que parece vivir en medio de una nebulosa. Siente un miedo atroz al futuro que se abre ante ella. Un futuro sin Jonas. Incluso ahora que no está, teme traicionarle: olvidar su rostro, su voz, su risa. Teme al vacío sin su abrazo. Y será ella en primera persona la que, entre saltos al pasado y al presente, nos cuente cómo ocurrió todo: la entereza de Jonas ante el diagnóstico, la incredulidad de ella y, sobre todo, cómo es ese dolor tan intenso que la anula por completo. Necesita tiempo para recomponerse, para interiorizar el precipicio en el que ha desembocado su vida, para aprender a vivir sin él, pero no sabe cómo. Mientras, vive atesorando pequeños pedacitos del que fue el hombre de su vida: sus mensajes de voz, su número de  teléfono, sus fotos, sus recuerdos… 

Lena inicia un viaje que la llevará hasta Tármino, una pequeña población en el corazón de la Alcarria, localidad natal del fallecido, en cuyos interminables campos de lavanda esparcirá las cenizas de Jonas en compañía de sus íntimos amigos. Un escenario que no solo da color a la portada de la novela sino que se quedará en la retina del lector al cerrar el libro. En ese viaje de treinta y seis horas, al que le seguirá un lapso de tres años, Lena vivirá momentos muy duros: la despedida definitiva de Jonás, el reencuentro con los amigos de la pareja y algunos familiares indeseados. Importantes secretos familiares enterrados durante años verán la luz. Pero, al mismo tiempo, en ese viaje, Lena experimentará una especie de catarsis liberadora y para ello se apoyará en lo más valioso que le queda tras perder a Jonas: sus amigos. 

Escrita con una prosa pulcra y un ritmo sereno, La memoria de la lavanda es una novela de carácter intimista, que profundiza en el dolor por una pérdida; ese duelo para el que cada persona necesita un tiempo imposible de determinar de antemano. Y aunque hablamos de una novela de ficción con una base real, no cabe duda que Reyes lo ha pasado y lo ha sentido, y ha sabido transmitir a la perfección cada una de esas fases del duelo hasta llegar a la aceptación. Sería imposible negar que hay tristeza en esta historia, y en algunos momentos duele y mucho, pero también encontramos entre sus páginas un canto al amor. A ese amor puro, sincero y desinteresado, que de alguna manera todos anhelamos y tan solo algunos privilegiados tienen la fortuna de alcanzar, mantener y reforzar. Lena, consciente de lo que tuvo, de lo que ha perdido, se aferra a su recuerdo con todas sus fuerzas. Cuando dos personas se aman como fieras, la pérdida también es brutal. 

- Todo es una mierda, Carla. Algo estoy haciendo mal…
- Cariño, no es que estés haciendo algo mal…El problema es que os queríais demasiado, y eso se paga. No se llora igual cuando pierdes el amor de tu vida que cuando pierdes a cualquier otra persona. No digo que sea mejor ni peor, simplemente es distinto. No se llora igual, ni se siente igual, ni te recuperas de la misma forma. Estás pagando el peaje por haber estado en el paraíso mientras el resto simplemente estábamos en el mundo. ¿No pensarías que iba a salirte gratis?

Pero no solo de dolor nos hablará Reyes Monforte. La amistad como bálsamo reparador y bastón en el que apoyarse en los momentos más difíciles de nuestra vida y los secretos familiares tendrán también un peso importante en esta historia en la que Lena y Jonás, aunque ausente, acaparan todo el protagonismo. A Lena la conoceremos en profundidad pues son sus propios pensamientos los que nos van a hacer partícipes de su periplo. De Jonás sabremos a través de los demás. De ella, sobre todo, pero también de sus íntimos amigos en los que dejó una huella imborrable. Un hombre lleno de fuerza y vitalidad, buen profesional y mejor persona. Daniel, el párroco de Tármino y primo de Jonás es uno de esos personajes que conquistan con su buen hacer y su carácter conciliador y, por último, la frescura de Carla, una amiga mexicana de Lena, aportará un toque de desenfado a temas más delicados.

La memoria de la lavanda es una historia de amor, de duelo y de superación personal, un canto al amor y a la amistad con un escenario maravilloso. Una historia muy íntima, mucho más pausada que sus predecesoras, de la que he disfrutado una nueva faceta de esta autora, que vuelve a demostrar que no hay reto que se le resista.

Esta semana leo #18-2018

21/5/18

Nuevo lunes y nuevas lecturas son las que me acompañarán esta semana. Y aunque la foto pueda parecer demasiado ambiciosa, no os dejéis engañar, que no aspiro ni en sueños a poder leer ambas novelas. Mi idea es comenzar con Los lunes al Ritz, la nueva novela de Nerea Riesco y, a finales de semana, comenzar El monasterio de Luis Zueco. Esta última tiene más de seiscientas páginas y está claro, que no tendré más que un aperitivo esta semana. Lo demás, ya se irá abordando poco a poco.


Sorteos

Os recuerdo que hay activo en el blog un sorteo de un ejemplar firmado por Reyes Monforte de La memoria de la lavanda. Bases


Y, vosotros, ¿qué leéis?
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